Rutas por la Comarca de Liebana: PEÑAS DE BEJES

En un entorno abrupto y montañoso como es el Desfiladero de La Hermida, se han realizado asentamientos humanos en lugares sorprendentes. Uno de ellos es Bejes, rodeado de roca caliza por doquier. En Bejes, hogar del Queso Picón junto con Tresviso, hubo una febril actividad minera durante el siglo XIX y buena parte del XX. En sus laderas se trataba y luego se descendía la calamina, desde las elevadas minas de Ándara, ya en pleno macizo de Picos de Europa, hasta La Hermida.

Partiendo del Puente La Llambre, donde hay espacio para dejar el vehículo, hemos de caminar unos metros carretera abajo y poco después abandonarla por la derecha, para tomar una senda que asciende, sobre un terreno pedregoso. Este primer tramo por la senda puede ser sustituido por un paseo por la carretera, hasta el barrio de Quintana. Una vez se pasa por encima de Quintana, este recorrido asciende hasta el Collao Pebe, donde se puede aprovechar para observar el Desfiladero y el pueblo de La Hermida desde el mirador del Cueto Cunorio. Una vez se regresa desde el mirador a la pista, se debe caminar por ella hasta el final del hormigón, y tomar entonces un sendero que sube hacia la derecha (Sur). Por esta zona se pueden observar fósiles de crinoideos y de otros animales marinos, formando parte del roquedo. Tras haber llegado al alto, se ve enfrente la Horcá Entreleguas, hacia la cual hay que dirigirse, sin perder altura. En esta zona la senda está un poco difusa, pues no hay una, sino unas cuantas, hechas por el ganado menudo, que confluyen en una sola un poco más adelante. Una vez se sube a la horcada, el resto de la ruta es descenso. Se pasa por el conjunto de invernales de Panizales, y se toma la pista de hormigón en sentido descendente, hasta el Puente La Llambre, punto de partida.