|
Este singular recorrido une,
mediante un sendero, la localidad asturiana de San Esteban con la villa
cántabra de Tresviso. El trazado de la ruta puede ser calificado cuanto
menos de espectacular, ya que sortea todo el murallón rocoso que separa
ambas localidades. Estas peñas y torreones albergaron, hasta mediados
del pasado siglo, las últimas parejas en los Picos de Europa del
singular quebrantahuesos. Otro atractivo añadido de esta ruta es la
original vista que se obtiene desde el Collado de Los Cabreros sobre el
área del Desfiladero de La Hermida, por donde discurre sinuoso el
río Deva. La Pasá del Picayo está indicada para
expertos senderistas, acostumbrados a caminar por terrenos abruptos como
éste; en su defecto, se ha de realizar acompañados de un
guía o un conocedor de la ruta, ya que en algunos de sus pasos
entraña un cierto peligro. La senda está bien marcada en todo el
trazado; sólo en la zona inicial, a la altura del área
recreativa, puede haber alguna confusión. Han de seguirse las marcas de
pintura roja y de sendero de pequeño recorrido (PR), pues es uno de los
PR del Parque Nacional Picos de Europa. Después de la Horcada del
Picayo, en dirección Tresviso, se han instalado unos postes de madera a
modo de señalización, muy útiles en caso de niebla.
Asimismo, como se indica en los planos, hay en esta ruta una serie de
instalaciones artificiales (cables, barandillas...), destinadas a mejorar la
seguridad de la ruta, pues contiene pasajes delicados. Como ya se advierte en
las primeras páginas de esta guía, no es una ruta para realizar
con dudosa climatología. |