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Liébana
cuenta con una importante producción artesanal de alimentos
elaborados a partir de materias primas locales. En los últimos
años, se han recuperado para la venta productos fuertemente
enraizados en la tradición local, que antiguamente se
elaboraban casi exclusivamente para el consumo en el seno de los
hogares. La producción de quesos, orujos, embutidos, miel y
mermeladas suma más de 40 empresas, cuyas producciones
crecen cada año. El éxito de nuestros productos enlaza
directamente con nuestra condición rural: la fuerte vocación
ganadera y agrícola de la comarca asegura materias primas
naturales y de gran calidad, mientras que el turismo está dando
un nuevo impulso a este tipo de mercado.
La calidad de los quesos de Liébana está reconocida
por dos de las Denominaciones de Origen de Cantabria: D. O.
Quesucos de Liébana y D. O. Picón Bejes-Tresviso.
Los Quesucos comprenden una amplia gama de quesos de pequeño
tamaño, en torno a los 400 grs., elaborados a partir de leche
pasteurizada de vaca, cabra, oveja y/o mezcla de estas leches. Se
trata de quesos sin prensar (por autoescurrido), y alcanzan su
maduración óptima a partir del mes. Este queso se
elabora principalmente en el Valle de Camaleño, y a pesar de la
denominación común, cada quesero consigue un producto único
y diferente. De pasta firme, compacta y color ligeramente amarillento,
los Quesucos tienen en general un sabor suave y una textura mantecosa.
El Queso Picón es un queso azul con una fuerte
personalidad, que se elabora a partir de una mezcla cruda de leches.
Al no llevar pasteurización, la maduración mínima
de estos quesos es de dos meses. De tamaño variable (desde ½
kg a 2 kg), su pasta es compacta, con ojos y de consistencia untuosa.
Su sabor es ligeramente picante, y su color alterna vetas blanquecinas
y azulverdosas. El Picón se elabora principalmente en los
pueblos de Tresviso y Bejes, y constituye la base de su economía.
La maduración de estos quesos tiene lugar desde tiempos
ancestrales en las cuevas de los Picos de Europa, lo que les da un
sabor y unas características únicas.
El resto de la oferta alimentaria propia de la comarca de Liébana
se completa con sus tradicionales productos cárnicos (boronos,
morcilla, chorizos, etc.), y una incipiente industria apícola e
incluso conservera (mermeladas), aprovechando la aptitud de la comarca
para este tipo de producciones, que hace que se obtengan unos
productos de alta calidad. La miel de Liébana está
empezando a situarse en una buena posición en el mercado. La
comarca cuenta con una producción bastante elevada y tiene como
garantía las buenas condiciones naturales de Liébana
para este tipo de producción y el saber hacer de los artesanos
mieleros, que han tenido buenos maestros en sus antepasados. La
explotación del recurso de la miel es una práctica muy
antigua en Liébana, pero ha sido recientemente cuando este
producto se ha lanzado al mercado.
La comarca de Liébana cuenta además con una
importante y creciente producción de orujos. El orujo lebaniego
es un fuerte aguardiente destilado en alquitaras gota a gota,
y se caracteriza por su peculiar aroma a pepita de uva. En los últimos
años se está abriendo a nuevos mercados fuera de la
comarca, e innovando con productos diferentes al orujo tradicional,
como los licores con sabores muy variados (té del puerto,
frutas, crema, etc.) que, gracias a su conseguida elaboración,
cuentan con gran aceptación entre los consumidores.
Tal es la importancia de la producción de orujo en Liébana
que hace unos años se ha institucionalizado una fiesta local en
torno a este recurso, llamada Fiesta del Orujo, que se celebra
anualmente el segundo fin de semana de noviembre, y en la que tiene
lugar el destilado del orujo públicamente en las calles de
Potes y se otorga el premio al mejor orujo conseguido mediante una
valoración a través de cata a ciegas. |
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Productos de Liébana:
El sabor de la
tradición |
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